Our Story

12 Seasons wasn’t the first name I chose.

It began as Bloom by Seasons, inspired by the idea that every season brings growth. But as the vision became clearer, I wanted a name that felt simpler, more memorable, and more like the journey I was living. Since I was born in December, 12 Seasons felt like the perfect fit.

Since 2021, I’ve realized that life changes much like the seasons do. Not because the weather changes, but because we do.

Some seasons bring joy.
Others bring waiting.
Some bring unexpected change.
And some quietly shape who we are becoming.

As human beings, we are constantly growing. Our seasons are reflected in our emotions, our experiences, and the moments that transform us. We bloom differently, in our own time, and that journey never truly ends.

Creating became one of the ways I learned to embrace those seasons. It gave me a place to slow down, to be patient, and to enjoy the process instead of rushing to the finish line.

As a woman of faith, I believe God is present in every season of our lives. One passage that has deeply inspired this brand is Ecclesiastes 3. It reminds me that every season has a purpose, even when I can’t yet understand it.

To me, 12 Seasons is a reminder that life is always changing, and every season leaves something beautiful behind.

The Scripture Behind 12 Seasons

Ecclesiastes 3:1–8 (King James Version)

To every thing there is a season, and a time to every purpose under the heaven:

A time to be born, and a time to die; a time to plant, and a time to pluck up that which is planted;

A time to kill, and a time to heal; a time to break down, and a time to build up;

A time to weep, and a time to laugh; a time to mourn, and a time to dance;

A time to cast away stones, and a time to gather stones together; a time to embrace, and a time to refrain from embracing;

A time to get, and a time to lose; a time to keep, and a time to cast away;

A time to rend, and a time to sew; a time to keep silence, and a time to speak;

A time to love, and a time to hate; a time of war, and a time of peace.

NUESTRA HISTORIA

12 Seasons no fue el primer nombre que elegí.

Todo comenzó como Bloom by Seasons, inspirado en la idea de que cada temporada trae crecimiento. Con el tiempo, mientras la visión de este proyecto se hacía más clara, sentí el deseo de elegir un nombre más sencillo, fácil de recordar y que representara mejor el camino que estaba viviendo. Como nací en diciembre, 12 Seasons simplemente se sintió como el nombre perfecto.

Desde el 2021 he aprendido que la vida cambia de la misma manera que cambian las estaciones. No porque cambie el clima, sino porque nosotros cambiamos.

Hay etapas de alegría.
Otras de espera.
Algunas llegan con cambios inesperados.
Y otras, en silencio, van formando la persona en la que nos estamos convirtiendo.

Como seres humanos, estamos en un crecimiento constante. Nuestras etapas se reflejan en nuestras emociones, nuestras experiencias y en los momentos que transforman nuestra vida. Cada uno florece de manera diferente, a su propio tiempo, y ese proceso nunca termina.

Crear con mis manos se convirtió en una de las maneras en las que aprendí a abrazar cada una de esas etapas. Me enseñó a ir más despacio, a tener paciencia y a disfrutar el proceso, en lugar de vivir apresurada por llegar al resultado final.

Como mujer de fe, creo que Dios está presente en cada etapa de nuestra vida. Uno de los pasajes que más ha inspirado esta marca es Eclesiastés 3. Me recuerda que cada etapa tiene un propósito, aun cuando todavía no logro comprenderlo.

Para mí, 12 Seasons es un recordatorio de que la vida siempre está cambiando y de que cada etapa deja algo hermoso detrás de sí.

El pasaje que inspira 12 Seasons

Eclesiastés 3:1–8 (Reina-Valera 1960)

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora:

Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;

Tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;

Tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar;

Tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar;

Tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar;

Tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;

Tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.